25 de marzo de 2012

Conciertos del Conservatorio

CICLO DE CONCIERTOS DEL CORTE INGLÉS



El miércoles, 28 de marzo, a las 19:30 horas,
en la Sala de Ámbito Cultural del Corte Inglés de Gijón.

Para más información visitad la página Próximos Conciertos.


19 de marzo de 2012

EL CLASICISMO Y BEETHOVEN

Compositor alemán, nacido en Bonn en 1770, en el seno de una familia de origen flamenco, su padre, ante las evidentes cualidades para la música que demostraba, intentó hacer de él un segundo Mozart, aunque con escaso éxito.

La verdadera vocación musical de Beethoven no comenzó en realidad hasta 1779, cuando entró en contacto con el organista Christian Gottlob Neefe, quien se convirtió en su maestro. Él fue, por ejemplo, quien le introdujo en el estudio de Bach, músico al que Beethoven siempre profesaría una profunda devoción.

Miembro de la orquesta de la corte de Bonn desde 1783, en 1787 Ludwig van Beethoven realizó un primer viaje a Viena con el propósito de recibir clases de Mozart. Sin embargo, la enfermedad y el posterior muerte de su madre le obligaron a regresar a su ciudad natal pocas semanas después de su llegada.

En 1792 Beethoven viajó de nuevo a la capital austriaca para trabajar con Haydn y Antonio Salieri, y se dio a conocer como compositor y pianista en un concierto que tuvo lugar en 1795 con gran éxito. Su carrera como intérprete quedó bruscamente interrumpida a consecuencia de la sordera que comenzó a afectarle a partir de 1796 y que desde 1815 le privó por completo de la facultad auditiva.

Los últimos años de la vida de Beethoven estuvieron marcados también por la soledad y una progresiva introspección, pese a lo cual prosiguió su labor compositiva, e incluso fue la época en que creó sus obras más impresionantes y avanzadas. Fallece en Viena en 1827.

Obras de Ludwig van Beethoven

La tradición divide la carrera de Beethoven en tres grandes períodos creativos o estilos, y si bien el uso los ha convertido en tópicos, no por ello resultan menos útiles a la hora de encuadrar su legado.

La primera época abarca las composiciones escritas hasta 1800, caracterizadas por seguir de cerca el modelo establecido por Mozart y Haydn y el clasicismo en general, sin excesivas innovaciones o rasgos personales. A este período pertenecen obras como el célebre Septimino o sus dos primeros conciertos para piano.

Una segunda manera o estilo abarca desde 1801 hasta 1814, período este que puede considerarse de madurez, con obras plenamente originales en las que Ludwig van Beethoven hace gala de un dominio absoluto de la forma y la expresión (la ópera Fidelio, sus ocho primeras sinfonías, sus tres últimos conciertos para piano, el Concierto para violín).

La tercera etapa comprende hasta la muerte del músico y está dominada por sus obras más innovadoras y personales, incomprendidas en su tiempo por la novedad de su lenguaje armónico y su forma poco convencional; la Sinfonía n.º 9, la Missa solemnis y los últimos cuartetos de cuerda y sonatas para piano representan la culminación de este período y del estilo de Ludwig van Beethoven.

En estas obras, Beethoven anticipó muchos de los rasgos que habían de caracterizar la posterior música romántica e, incluso, la del siglo XX. La obra de Ludwig van Beethoven se sitúa entre el clasicismo de Mozart y Haydn y el romanticismo de un Schumann o un Brahms . No cabe duda que, como compositor, señala un antes y un después en la historia de la música y refleja, quizá como ningún otro –a excepción de su contemporáneo Francisco de Goya–, no sólo el cambio entre el gusto clásico y el romántico, entre el formalismo del primero y el subjetivismo del segundo, sino también entre el Antiguo Régimen y la nueva situación social y política surgida de la Revolución Francesa.

Siguiendo los pasos de su admirado Mozart, Ludwig van Beethoven fue el primer músico que consiguió independizarse y vivir de los encargos que se le realizaban, sin estar al servicio de un príncipe o un aristócrata, si bien, a diferencia de Mozart, él consiguió triunfar y ganarse el respeto y el reconocimiento de sus contemporáneos.

El estilo de Beethoven se caracteriza por los fuertes contrastes dinámicos y agógicos, carácter y bravura, pasajes de gran dificultad muy incómodos de tocar, siempre pensando antes en el propósito musical que en la técnica pianística y Adagios y Andantes de gran lirismo poético. En la sonata "Claro de Luna", aparecen indicaciones de pedal realizadas por el propio Beethoven  con los términos  senza sordina, esto es, sin apagadores.

Las obras de Beethoven de obligado conocimiento para los pianistas son:
-Sus Sonatinas y Bagatelas.
-Sus 32 Sonatas para piano. Entre las sonatas, algunas con títulos populares como "Claro de Luna", "Appassionata", "Tempestad", "Los Adioses", "Hammerklavier", o "Waldstein".
- Las Variaciones para piano, en especial las Diabelli y las 32 en do menor.
-Sus cinco Conciertos para piano y orquesta.
-Las Sonatas para violín y piano y también las Sonatas para cello y piano.

Entre los intérpretes más afamados de Beethoven se encuentran Alfred Brendel, Claudio Arrau o Murray Perahia.


Alfred Brendel. Sonata nº 32 Op.111 (1º Movtº)




Claudio Arrau. Sonata Op.57 "Appassionata" (3º Movtº)




Murray Perahia. Sonata "Claro de luna" (3º Movtº)


MOMENTOS DIVERTIDOS (7)

Nuestro instrumento es tremendamente versátil. Con él, utilizando además otros materiales, somos capaces de conseguir timbres y efectos que no os los podríais imaginar.
Aquí os ofrecemos una muestra. Disfrutadlo.  (Lucía, muchas gracias por tu aportación).


15 de marzo de 2012

MOMENTOS DIVERTIDOS (6)

 Aprovechando que en estas fechas han estado en nuestra tierra y, como algunos no hemos tenido la suerte de verlos en directo, queremos recordarlos o darlos a conocer a los que no les conozcáis con un video donde se refleja que se puede hacer música teniendo mucho sentido del humor. 
Con todos vosotros... LES LUTHIERS y su Concierto de piano y orquesta. 



Les Luthiers: Concierto para piano y orquesta (1ª parte)




Les Luthiers: Concierto para piano y orquesta (2ª parte)


13 de marzo de 2012

MOMENTOS DIVERTIDOS (5)

El arte de tocar el piano no está privado para nadie. Cualquiera es capaz de hacerlo, incluso con gracia y estilo.
En el video que os ofrecemos a continuación lo podréis observar. (A Jesusa todo nuestro agradecimiento por su aportación).

GRANDES INTÉRPRETES. ARTUR RUBINSTEIN.

Nació en Lodz (Polonia) en 1886 y con 3 años ya tocaba el piano. Durante su juventud según sus propias palabras “…era perezoso. Tenía talento pero en la vida había muchas cosas más importantes que practicar. Cuando tocaba en los países latinos, España, Francia e Italia, me querían por mi temperamento. Pero cuando tocaba en Inglaterra o Estados Unidos creían que como habían pagado tenían derecho a oír todas las notas. En esos días salteaba muchas notas y se sentían estafados…”

En 1926 comienza a grabar discos y en ellos se puede observar una interpretación ardiente, brillante, llena de colorido y más precisa en el aspecto técnico que en sus últimos años. Su mano era natural con palmas amplias, dedos anchos y chatos, un meñique casi tan largo como el dedo medio, con una extensión que abarcaba una !! DUODÉCIMA!!: de Do a Sol. Memorizaba casi al instante y necesitaba practicar muy poco.

Pero a partir de la década del treinta, toma conciencia y no quiere pasar a la historia como un  pianista que “pudo haber sido un gran intérprete”, por lo que se pone a estudiar intensamente. A partir de entonces, a su temperamento se le unía la disciplina, sus interpretaciones eran románticas pero siempre fieles al texto, utilizaba poco rubato y su tempo fluctuaba pocas veces, ofrecía sentimiento sin sentimentalismos, brillo sin virtuosismo absurdo, dramatismo sin ser demasiado emotivo, pero a pesar de esto le gustaba impresionar al público con una entrada espectacular o levantando las manos bien alto para realizar ataques; adoraba tocar en público.

En sus grabaciones incluye toda la obra de Chopin además de piezas de Beethoven, Schumann, Brahms, Liszt, así como las de compositores impresionistas aunque en los conciertos que realizó en 1904 le abuchearan por tocar Debussy. En las décadas siguientes se interesaba por compositores como Prokofiev, Ravel, Stravinsky, Dukas, Villalobos, que en aquellos años no eran demasiado apreciados por el público.

Su interpretación de Chopin se caracterizaba por su suavidad, poesía y ardor huyendo de la artificialidad, las tensiones, la frigidez emocional. Usaba menos fluctuación en el tempo y estaba menos interesado en las voces interiores que los alumnos de Liszt. Por todas estas características era poco admitido por los críticos que le calificaban de intérprete “seco”, en contraste con pianistas como Hofmann o Paderewski que utilizaban más sentimentalismo.


Concierto en Rusia donde interpreta el Estudio Op.25 nº1 de Chopin

Con el paso de los años, Rubinstein fue considerado como uno de los primeros intérpretes “modernos” de la música romántica, tocando este repertorio hasta finales de la década de los setenta. Su carrera duró aproximadamente 83 años, falleció en 1982 en Ginebra, y, a pesar de fallarle la memoria y los dedos, continuaba ofreciendo un Chopin poético y elegante.

12 de marzo de 2012

CADENCIAS (2). FORMACIÓN DE LAS PRINCIPALES CADENCIAS.

Las cadencias musicales son enlaces de dos acordes (cuando se trata de tres o más hablaríamos de “procesos cadenciales o de cadencias compuestas”) que sirven al compositor para hacer reposos de menor o mayor importancia dentro de una obra. Traducido al lenguaje escrito normal, digamos que las cadencias son como las comas, los puntos y coma, los dos puntos o los puntos finales que nos sirven para dar un sentido completo a un texto. 

La principal de las cadencias, la que marca más claramente el final de la obra, la más conclusiva, es la llamada CADENCIA PERFECTA y está formada por los acordes mayores de la Dominante y la Tónica.

Si uno de los dos acordes de dominante y tónica está invertido, o si no aparece la tónica en la voz superior del segundo acorde, hablamos de CADENCIA IMPERFECTA.

Cuando el enlace se produce entre los acordes de subdominante y tónica hablamos de CADENCIA PLAGAL. No es tan conclusiva como la perfecta, pero a veces se escribe después de la perfecta para reafirmar el final de la obra o fragmento.

Los reposos que se producen en la dominante y a veces en la subdominante reciben el nombre de SEMICADENCIAS. Representan un pequeño respiro en la obra, casi como unos puntos suspensivos. Estas cadencias no son conclusivas y aparecen en numerosas ocasiones a lo largo de la obra.

Aquí tenéis unas actividades muy interesantes sobre las cadencias, creadas por nuestra compañera Mª José (gracias por este magnífico trabajo, Mª José).
Una de estas actividades consiste en identificar al oído todas las cadencias que acabamos de describir. A ver si sois capaces de sacarlo perfecto a la primera.

10 de marzo de 2012

Conciertos del Conservatorio

El lunes, 12 de marzo, a las 20:00 horas, el Salón de Actos del Conservatorio, se celebrará un Concierto del Trío Clés Anché .
Tenéis más información en la página PRÓXIMOS CONCIERTOS.

7 de marzo de 2012

¿De dónde somos? Épocas de la música (4)

Tan importante es conocer el nombre de los compositores como saber de dónde son o dónde han pasado gran parte de su vida ya que las características técnicas y musicales de la zona y de la época influyen en su obra.
Buscadlos por sus países en la página de ACTIVIDADES.

Cadencias (1). Construcción de acordes

Para ayudaros en la confección de cadencias y giros armónicos os recordamos cómo se construyen los principales acordes, o los que más vais a utilizar. Esperamos que os sea de ayuda.

Acorde de tónica en modo mayor
Se construye a partir de la tónica (I) más su tercera mayor y su quinta justa.

Acorde de tónica en modo menor
Se construye a partir de la tónica (I), a la que añadimos su tercera menor y su quinta justa.

Acorde de subdominante en modo mayor
Se construye a partir de la subdominante (IV) a la que se añade su tercera mayor y su quinta justa.

Acorde de subdominante en modo menor
Se construye a partir de la subdominante (IV) a la que se añaden su tercera menor y su quinta justa.

Acorde de dominante con séptima en ambos modos
Se forma a partir de dominante (V) a la que añadimos su tercera mayor, su quinta justa y su séptima menor.
El acorde de dominante no cambia con el modo. Las tonalidades mayor y menor comparten el mismo acorde de dominante.




5 de marzo de 2012

¿Quién soy? Épocas de la música (3)

Necesitamos vuestra ayuda, Jesús y yo hemos encontrado el retrato de un compositor y por más que pensamos no somos capaces de averiguar quién es. El caso es que nos suena muchísimo, muchísimo...
Por favor, ¿nos echáis una mano?
Buscadlo en la página  ACTIVIDADES