
A pesar de su gran importancia en la historia de la música, el Impresionismo se ciñe principalmente solo a dos autores: Debussy y Ravel.
Aunque durante mucho tiempo se dio más importancia a Claude Debussy, a partir de los años sesenta, la figura de Ravel se empezó a consolidar cada vez más, y su repertorio es muy estudiado, especialmente por su dificultad y virtuosismo.
Los principios del Impresionismo musical se empiezan a gestar en la serie de artículos periodísticos de Debussy: “El señor Corchea”.
Características del Impresionismo:
- Armónicamente está muy inspirado en la música oriental, así como en los antiguos modos griegos: se utilizan casi todas las escalas modales y también la pentáfona.

Debussy acaba con la teoría de las disonancias y consonancias, estableciendo que cualquier nota suena bien con otra siempre que se consiga un efecto expresivo y sonoro.
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"The Seine at Asnieres" de Auguste Renoir (1878) |
- Uso exhaustivo del pedal para crear sonoridades. Ya desde el romanticismo no es válido pedalizar “a la negra” o “a la corchea”, sino que se pedaliza atendiendo a un criterio armónico. En el caso del Impresionismo el criterio es de sonoridad y muchas veces se indica de una manera sutil mediante notas ligadas que no pueden realizarse si no es con la ayuda del pedal, por ejemplo.
- Uso de todas las tesituras del teclado, así como de dinámicas extremas, de ppp a fff.
- Muchas obras están inspiradas en determinados efectos acústicos o incluso visuales: Reflejos en el Agua, Fuegos de Artificio.
Obras de piano que tenéis que conocer del Impresionismo:
Debussy: Los Preludios, Arabescos, Suite Bergamasque; Children’s Corner, Imágenes, Estampas, Estudios.
Ravel: Sonatina, Pavana para una Infanta Difunta, Miroirs, Gaspard de la Nuit, Conciertos para piano (en sol y para la mano izquierda).
Segundo movimiento del concierto en sol de Ravel por el gran Benedetti Michelangeli
Y el conocidísimo primer arabesco de Debussy, por Nikolay Lugansky